TAMBORIL,STGO.-
Estamos iniciando el Siglo XXI, apenas ha pasado la primera década del mismo. Y al mirar hacia atrás vemos todos los avances de nuestra sociedad en los ámbitos de: Tecnología, Medicina, Sociedad y todas las áreas de nuestro diario vivir. La Republica Dominicana a pesar de todas las dificultades habidas y por haber ha logrado mantenerse firme ante los retos impuestos en nuestro trayecto. Pero nuestro caso es las protestas populares en demanda de nuestros derechos. Todo ser humano tiene derecho a exigir su derecho, siempre que cumpla con su deber.
Hemos podido ver, sentir, escuchar, tocar y hasta oler las formas de protestas de nuestro país. Muchos han llorado a sus hijos que han perecido en estas demandas de sus derechos. El incendio de neumáticos, tala de árboles, lanzamiento de desperdicios, entre otros métodos usados en nuestras protestas, carecen de sentido, son muy ortodoxos, son inútiles y siempre atentan contra la vida de nosotros mismos. La era que estamos viviendo, la era de la comunicación, globalización, del ciber-espacio, era en la que hemos llegado más lejos de lo que podríamos imaginar debería hacernos reflexionar para protestar y exigir de una manera que este mas a nuestra altura.
Las protestas violentas muchas veces propuestas por grupos anarquistas y perturbadores del orden público, dejan como consecuencia la pérdida de vidas valiosas para nuestra sociedad, y aun peor en la mayoría de los casos los que mueren o resultan heridos en estas protestas son ciudadanos que no tienen nada que ver con esos movimientos violentos, o simplemente son encomendados por los grandes dirigentes que organizan el paro. Un caso lamentable fue el ocurrido recientemente a finales del año pasado en Licey del joven estudiante universitario Alfredo Antonio Gómez (Yito). Otro caso es el del Motoconcho Antonio Nicolás Caraballo Cabrera, de 36 años, residente en el distrito municipal de Canca la Reina, quien fue alcanzado por un disparo mientras transitaba por la carretera Duarte de ese municipio dejó a tres hijos menores de edad en la orfandad. En el primero de los casos un joven universitario estudiante de contabilidad que pierde la vida en esta protesta una vida que es presente y futuro de nuestro país. Pero como mencionábamos anteriormente vemos el caso típico de las muertes en estas huelgas el caso del simple ciudadano que solo transitaba por un lugar y resulta muerto consecuencia de estas desfachatadas protestas. Un padre de familia de oficio Motoconcho muerto, y dejando una esposa en estado de viudez y a sus hijos en orfandad. ¿Entonces son positivas las protestas violentas?
Por drástico que se escuche debemos afirmar que: la mayoría de los dirigentes que convocan a estos paros o protestas violentas solo son generales que manipulan todo desde sus cuevas y envían a los simples soldaditos a arriesgar sus vidas. Y como el pueblo opina, muchas veces estos paros son detenidos antes de lo pensado ya que los líderes de estas protestas reciben incentivos de los gobiernos para el cese de las mismas, aun sin haber cumplido su supuesto objetivo. Por lo que aun siendo violentas, antihumanas y muchos apelativos negativos son además una farsa porque no cumplen su objetivo principal que debe ser defender los intereses del pueblo.
Me siento orgulloso de los nuevos modos de protesta como han sido los que hemos visto en contra de la Barrick Gold, La cementera de los Haitises, a favor del 4% del PIB para la educación, Policía no me mates, entre otras. Son ejemplos de que se puede captar la atención de nuestras autoridades de una manera altruista y muchas veces educativa. Y que puede que logre más que las acostumbradas protestas populares. Ejemplo de esto también fue el caso de Vanesa Ramírez Faña estudiante de medicina, quien fue atracada en Santiago para quitarle su celular. Las marchas y protestas de manera pacífica en Santiago dieron sus resultados, que fue el posterior apresamiento de sus asesinos. El 4% del PIB, o el pasado lunes amarillo del 6 de diciembre del 2010, dio sus resultados con un sustantivo incremento del presupuesto complementario para el próximo año de RD$5,400 millones para Educación. No se logro el 4% pero se vieron significativos resultados y esto en solo una entrega de un lunes amarillo.
En conclusión creo que es mejor pedir las cosas con altura y educación que hacerlo de una manera belicosa y dañina para la sociedad. Los resultados han sido más efectivos cuando lo hacemos con educación y altura que cuando se protesta rompiendo la paz pública y el orden de la sociedad general. Luchemos por nuestro país, por nuestro bien, por nuestra patria pero hagámoslo de la misma manera que queremos ser respondidos.
¿Les duele cuando se pierde una vida inocente? Si es así alto a las protestas de grupos anarquistas y violentos. Luchemos y exijamos nuestros deberes como esperamos que sean escuchados. Alto a la violencia, al desorden y a la fomentación de una cultura violenta y de muerte.