EL TABACO Y NUESTROS (A)

 TABAQUEROS (A) TAMBORILEÑOS (A)


                                         

EL TABACO Y NUESTRA GENTE

 

                       La industria de cigarros de este emprededor y luchador pueblo, ha constituido para los Tamborileños el principal sostén economico por màs de medio siglo, cuya permanencia se trasluce en un gran afianzamiento y con un sitial cimero en paises foràneos a los que muchos extranjeros denominan los artesanos de este oficio.

 

                        La preeminencia que carecterizan a estos hombres y mujeres, que dia a dia se levantan a tempranas horas de la madrugada, podrian definirse como algo muy singular de Tamboril, de gente buena, cumplidora, pero sobre todo honrrado y eficiente en su aldea de trabajo.

 

               Los hechos y la historia nos conmina a reseñar los ultimos acontecimientos vividos por los empresarios y personas, que no tenian la suficientes experiencias como para invertir tanto dinero en el negocio del tabaco y por consiguiente el boom, que causò grandes perdidas a cientos de Tamborileños y que fruto de la inexperiencia y la ansiedad de multiplicar sus ingresao se vieron obligado ir a la quiebra.

 

                       Se recuerda el breve despertar causado por la fiebre del tabaco en este municipio, capital de esta industria durante la primeras décadas de mita del presente siglo sucumbiò con la crisis del tabaco. Las pocas industria que permanecian la

borando se vieron forzadas a reducir su personal y horario de trabajo debido a la reducciòn de la demanda en los mercado internacionales.

 

                               Estas reduciòn de la demanda fue atribuida al congestionamiento del mercado y la mala calidad de una gran parte de los cigarros producidos. La mayoria de los expertos en cuestiones tabacalera, tanto en la producciòn de la aromàtica hoja como en la elaboraciòn y comercializaciòn del hàbano, considieron en señalar, que la llamada fiebre del tabaco provocò que productores en industriales entraran en negocio sin la culura necesaria para cuidar de la calidad de sus productos.

                               En ese sentido, confirman que el crecimiento de la demanda y altos precios provocò que personas sin la cultura necesaria en el cultivo del tabaco se dedicaran al mismo, en terrenos no apto y concluyeran con una sobre producciòn y mala calidad que se reflejò luego en todo el proceso de industrializaciòn.

                       En la actualidad el negocio del tabaco ha sido rentable para aquellos que con sus esfuerzos y dedicaciòn han logrado sus permanencias en el mercado local e internacional, fruto de la buena calidad y una finisima materia prima que utilizan para la elaboraciòn de un buen producto.

                                José Arnaldo Blanco, (Jochy), hijo de un pròspero empresario tabaquero (Nanàn Blanco), que instalò en Tamboril una de las primeras fàbricas de cigarros y que en la catualidad produce cigarros y expenden tabacos para empresas extranjeras, señala, que la permanencia en el mercado y sobrevivir los embates del boom del cigarros en los años pasado ha sido la lealtad y calidad en sus productos con sus clientes.   Este joven empresario considera que el año 2001 fue aceptable aludiendo que la producciòn y elaboraciòn del hàbano se mantuvo a un ritmo favorable, aunque aclara que la creaciòn de nuevos impuestos, incluyendo el anticipo de 1.5 por ciento contribuyò a instaurar desigualdad en el mercado. 

                                          “Hay empresas tabacaleras que no conocen ni siquiera el RNC, cuando uno tiene que competir a ese novel, uno pagando los impuestos se le hace muy cuestariva, hay empresas que no saben reconocer los derechos de los trabajadores, cuando uno tiene que competir con eso, se le hace un poco màs dificil. Ejemplo, esta empresa a fin de año tiene que erogar la suma de un millon y pico de pesos, para cubrir la regalia pascual y sumàndole los impuestos, se complica aun màs la situaciòn “ explica pausadamente Jochy Blanco.

                                        El empresario tabaquero aduce que en la actualidad laboran de 90 a 150 personas, entre temporeros , nominales y fijos. Se le cuestionò sobre si se podria repetir la historia delo boom del tabaco en Tamboril, que motivaron a sientos de personas que no tenian la suficiente experiencia para incurcionar en la elaboraciòn de cigarros y atribuyò que esa situaciòn podrian considerarse como normal en cualquier empresa y que siclicamente sucede.

                                     En la actualidad se construyen algunas naves las cuales seran usada en la instalaciòn de una zona franca, la primera etapa de estas naves sera de un costo de 7 millones de pesos, por lo que generaria una proyecciòn de diez mil empleos directo en un promedio de 5 a diez años. Sin ambargo, asegurò que con la instalaciòn de este nuevo proyecto para el municipio, no solamente se beneficiarà de manera exclusiva Tamboril, sino tambien las zonas perefericas como Canca la Piedra, Ceiba de Madera, San Victor, Don Pedro, Guazumal, una gran parte de Jamao y otras comunidades circundante a Tamboril.

                                        El señor Jochy aclarò, que en el principio serà el principal accionista del mismo, pero que en lo adelante se sumaran otros empresarios. Se le cuestionò si el gobierno tendra participaciòn y respondiò “No, el gobierno no tendra participaciòn,  serà con fondos privados” , instò al gobierno a colaborar con el reacondicionamiento de la via que comunica a esta zona para beneficio de Tamboril y el pais.

                                        Espera, que los tamborileños sigan manteniendo una buena conducta y un nivel de conciencia con relaciòn al trabajo, que las perspectivas para este año  son alagueñas, que los Estados Unidos siga mejorando econòmicamente y que las empresas tabacaleras puedan incursionar en otras àreas con la instalaciòn de una zona franca para el municipio, a parte de la producciòn del tabaco.

                               Comprende, que aunque el sector zona franca està un poco deprimido, no obstante tiene en agenda dar inicio a otras naves como la que ahora se esta construyendo en esta comunidad, con el proposito de atraer otras empresas que puedan invertir en Tamboril, señalando de que este pueblo goza de una tranquilidad extraordinaria y eso garantizaria esta instalaciòn.

                              Agrega que en esa zona franca se produciràn varios productos textile, asi como el àrea de la agroindustria y zapatos con mano de obra tamborileña Concluyò.

 

(Nota) parte de este reporte fue tomado de la Revista El Tamborileño la cual dirige, nuestro gran amigo Nicolà Santos,  y la otra parte, fue sumistrada por  nuestra  amiga Jhoselin Blanco, quien nos permitiò la toma de esta fotos y nos mostrò la actual fabrica de cigarros La Palma, al igual que la nueva nave en construcciòn de dicho proyecto de zona franca.)



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BONITO EJEMPLO*


TRADICIÓN NACIONAL

Victor Santos Polanco

Víctor, manos mágicas para trabajar el tabaco., 

Sus diestras manos se divorcian de su edad, para hacer un tabaco con la experiencia de la vejez.


Las hojas de tabaco lo han envuelto con su aroma desde antes de nacer, y su desarrollo, esquema de vida y aspiraciones han estado sujetos al mundo que cubren la producción de este.
Víctor Santos Polanco, los hace y ellos lo han hecho un experto en este arte, que es la elaboración de uno de los productos mejores del mundo: el tabaco o puro dominicano, nacido desde las mismas entrañas del Cibao.
Aprendió esto que llama cultura, de sus abuelos, que vivían en un pueblo llamado Tamboril, y desde hace nueve años, salió de la sombrilla familiar para dedicarse a trabajar para otros.


Delicadeza y paciencia son los dones que emplea para que el cigarro final sea de buena calidad, lo que ha conseguido gracias a la experiencia que tiene de preparar lo que se llama “salta” de tabacos, o sea, las hojas verdes agrupadas, antes de la elaboración.
Para experimentar la exquisitez de un tabaco dominicano, sólo bastaría con pasar por el Parque Colón en la Zona Colonial, allí atiende un kiosco donde elabora los de la firma Don Guillermo.
“El Capitaleño” como se le dice en Tamboril, a penas tiene 23 años, aunque su fama en la elaboración de los cigarros obliga a que lo busquen para hacer un buen producto.
La rutina diaria de Víctor, es hacer como mínimo 200 tabacos, y su público se ha ido internacionalizando con la visita de los turistas, al grado de que figuras como Miguel Varoni (Pedro El Escamoso) y Cuquín Victoria, han sido de sus clientes más complacidos.
Dedicarse al tabaco ha significado olvidarse de todo, y con eso, ha descuidado hasta los estudios, por lo que sólo llegó al segundo de bachillerato, y a pesar de esto, él ha sido ejemplo para muchos jóvenes que admiran lo que hace cuando lo ven trabajar.




 

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